martes, 9 de diciembre de 2025

Quiero que sepas una cosa. - Pablo Neruda

Tú sabes cómo es esto
si miro la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco junto al fuego
la impalpable ceniza

o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Coraza y pecho abierto - Pedro Salinas

Coraza hecha con el acero de lo eterno 
para el dardo que lanza el arco, desde abajo,
cada día certero,
para el dardo sutil del cuidado pequeño.

Y los días pasados sin bajeza ni altura,
montón de muertas flechas rebotadas
al pie nuestro.

Y a lo otro pecho abierto: para la herida
grande del gran dolor eterno,
para el puñal del bien y el mal
que nosotros nos hemos de clavar en el pecho
por voluntad y por mandato interno,
mientras resbala en la coraza cada día
el dardo leve de los destinos ciegos.

Ausencia - Mario Benedetti

El niño que no vino 
tiene los labios fuertes
tiene las manos tiernas
el alma como nube

no es nadie
es sólo un niño
saca viejas monedas
del bolsillo de Dios
se parece a la madre
su misma risa ancha
su corazón a saltos

juega con los silencios
y con ellos hace otros
silencios
y se aburre

el niño que no vino
no viene
porque cree
que todo el que aquí nace
no se muere
después.

Voy a hacerte feliz. Sufrirás tanto - Antonio Gala

Que le pondrás mi nombre a la tristeza.
Mal contrastada, en tu balanza empieza
La caricia a valer menos que el llanto.

Cuánto me vas a enriquecer y cuánto
Te vas a avergonzar de tu pobreza,
Cuando aprendas -a solas- qué belleza
Tiene la cara amarga del encanto.

Para ser tan feliz como yo he sido,
Besa la espina, tiembla ante la rosa,
Bendice con el labio malherido,

Juégate entero contra cualquier cosa.
Yo entero me jugué. Ya me he perdido.
Mira si mi venganza es generosa.

    “Dos cuerpos” - Octavio Paz

    Dos cuerpos frente a frente 
    son a veces dos olas
    y la noche es océano.

    Dos cuerpos frente a frente
    son a veces dos piedras
    y la noche desierto.

    Dos cuerpos frente a frente
    son a veces raíces
    en la noche enlazadas.

    Dos cuerpos frente a frente
    son a veces navajas
    y la noche relámpago.

    Dos cuerpos frente a frente
    son dos astros que caen
    en un cielo vacío.

    Si ves un monte de espumas - José Martí

    Si ves un monte de espumas,
    Es mi verso lo que ves:
    Mi verso es un monte, y es
    Un abanico de plumas.
    Mi verso es como un puñal
    Que por el puño echa flor:
    Mi verso es un surtidor
    Que da un agua de coral.
    Mi verso es de un verde claro
    Y de un carmín encendido:
    Mi verso es un ciervo herido
    Que busca en el monte amparo.
    Mi verso al valiente agrada:
    Mi verso, breve y sincero,
    Es del vigor del acero
    Con que se funde la espada.

    Es una antorcha al aire esta palmera - Miguel de Unamuno

    Es una antorcha al aire esta palmera,
    verde llama que busca al sol desnudo
    para beberle sangre; en cada nudo
    de su tronco cuajó una primavera.

    Sin bretes ni eslabones, altanera
    y erguida, pisa el yermo seco y rudo;
    para la miel del cielo es un embudo
    la copa de sus venas, sin madera.

    No se retuerce ni se quiebra al suelo;
    no hay sombra en su follaje; es luz cuajada
    que en ofrenda de amor se alarga al cielo;

    La sangre de un volcán que enamorada
    del padre sol se revistió de anhelo
    y se ofrece, columna, a su morada.

    El día que me quieras - Amado Nervo

    El día que me quieras tendrá más luz que junio;
    la noche que me quieras será de plenilunio,
    con notas de Beethoven vibrando en cada rayo...
    sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas
    que en todo el mes de mayo.


    Las fuentes cristalinas
    irán por las laderas
    saltando cristalinas
    el día que me quieras.

    El día que me quieras, los sotos escondidos
    resonarán arpegios nunca jamás oídos.
    Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
    que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.

    Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
    luciendo golas cándidas, irán las margaritas
    por montes y praderas,
    delante de tus pasos, el día que me quieras...

    Y si deshojas una, te dirá su inocente
    postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!
    Al reventar el alba del día que me quieras,
    tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
    y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
    florecerán las místicas corolas de los lotos.

    El día que me quieras será cada celaje
    ala maravillosa; cada arrebol, miraje
    de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar,
    cada árbol una lira, cada monte un altar.

    El día que me quieras, para nosotros dos
    cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

    A veces me figuro que estoy enamorado - Gabriel Celaya

    A veces me figuro que estoy enamorado,
    y es dulce, y es extraño,
    aunque, visto por fuera, es estúpido, absurdo.

     Las canciones de moda me parecen bonitas,
    y me siento tan solo
    que por las noches bebo más que de costumbre.

    Me ha enamorado Adela, me ha enamorado Marta,
    y, alternativamente, Susanita y Carmen,
    y, alternativamente, soy feliz y lloro.

    No soy muy inteligente, como se comprende,
    pero me complace saberme uno de tantos
    y en ser vulgarcillo hallo cierto descanso.

    Si alguien llama a tu puerta - Gabriel García Márquez

    Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
    y algo en tu sangre late y no reposa
    y en su tallo de agua, temblorosa,...
    la fuente es una líquida armonía.


    Si alguien llama a tu puerta y todavía
    te sobra tiempo para ser hermosa
    y cabe todo abril en una rosa
    y por la rosa se desangra el día.

    Si alguien llama a tu puerta una mañana
    sonora de palomas y campanas
    y aún crees en el dolor y en la poesía.
    Si aún la vida es verdad y el verso existe.

     Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
    abre, que es el amor, amiga mía.

    "Dime..." - Jorge Luis Borges

    Dime por favor donde estás,
    en que rincón puedo no verte,
    donde puedo dormir sin recordarte,
    y dónde recordar sin que me duela.

    Dime por favor donde puedo caminar
    sin ver tus huellas,
    donde puedo correr sin recordarte,
    y dónde descansar con mi tristeza.

    Dime por favor cual es el cielo
    que no tiene el calor de tu mirada,
    y cual es el sol que tiene luz tan sólo,
    y no la sensación de que me llamas.

    Dime por favor cual es el rincón
    en el que no dejaste tu presencia.

    Dime por favor cual es el hueco de mi almohada,
    que no tiene escondidos tus recuerdos.

    Dime por favor cual es la noche
    en que no vendrás para velar mis sueños.....

    Que no puedo vivir porque te extraño,
    y no puedo morir, porque te quiero.